Una piedra en el zapato


Hoy, después de tanto tiempo, necesitaba volver a desnudar un trocito de mi conciencia. Y aunque esta vez les muestre poco, solo mis concupiscentes piececitos de osito de peluche, espero que éstos sean lo suficientemente sugerentes para que sigan pasándose por este humilde cabaret, donde mis inquietudes, previo pago en opiniones, continuarán bailando desnudas para todas y todos ustedes. Prometo seguir quitándome ropa hasta que se ofendan…




Y referente al tema del post de hoy, decirles que mi piedra es de alquitrán, y que aunque preferiría llenar de fango las uñas de mis pies descalzos, los cierto es que vuelvo ha desgastar mis esperanzas caminando calzado por suelos asfaltados…
Suelos donde el agua de lluvia no se encharca…
Donde no se pasea, ni se contempla, sólo se avanza…
Donde el destino está escrito sobre cartones de latón y la improvisación tiene un lugar y una dirección…
Donde nada va despacio…
Donde no hay atajos por donde escapar sin tener que pagar un precio por ello…

Sin duda, preferiría pisar la piedra descalzo a llevarla siempre en el zapato…

Y aunque intento sin suerte disimular la cojera de mis andares, paseando por arenales con chancletas que acomodan mi libertad entre brisas placenteras que refrescan mi conciencia despistada por no entenderse a si misma…la verdad es que sigo con la misma piedra de alquitrán jodiéndome en el zapato…

Pero aún así, sigo buscando un lugar donde descalzarme…
Un lugar donde haya un charco donde ensuciarme…
Un lugar donde pasear, un lugar que contemplar, un lugar donde todo vaya despacio…
Un lugar donde el destino no esté escrito…
Un lugar donde existan atajos por donde escapar y por los que no haya que pagar un precio…

Y mientras sigo buscando, aún con la cojera, sigo caminando…

Todos llevamos una piedra en el zapato, todos cojeamos, todos debemos encontrar ese lugar donde poder descalzarnos…


Posted on dimecres, d’octubre 28, 2009 by Xavi and filed under | 1 Comments »